Muchos se han comunicado conmigo luego de las elecciones realizadas el día 18 de febrero, de acuerdo a la convocatoria publicada en prensa. La pregunta es concreta y el resultado es claro? no, de lo contrario no habría razón de hacerla, se han dejado pasar 15 días para argumentar la pregunta y presentar elementos que deben ser valorados.

Resumiendo el proceso: El día 18 de Febrero finalmente se presentaron 518 (60.16% de 861) representantes de los tres cuerpos de electores:

  • Profesores titulares 178
  • Electores profesionales del los dos colegios 137  (CIQ 51 y CIG 86)
  • Electores estudiantiles 203

Los resultados de la votaciones, Detalle Votos Elecciones:

De acuerdo a los reglamentos era necesario un qourum de 574 (66.32% de 861) que es las dos terceras partes más uno para la participación de un decano por re-elección de un total de 861 electores habilitados. Esa clausula no se aplica a un candidato novel que es mi caso.

Para responder a la pregunta de ¿Quién gano? se deben analizar los siguientes documentos y artículos:

El resultado de las elecciones, los procesos de revisión y amparos judiciales abiertos, las opiniones en formato de artículo de prensa, en donde se recogen opiniones de los lectores, dan como ganador absoluto de esos resultados a la: “Sin razón“.

Tendrán que resolverse los procesos y finalmente quién perdió ha sido toda la comunidad de un sector estratégico para el desarrollo del país. Son los actuales estudiantes lo que deberán enfrentarse a un mercado con una formación que le prepara para ser buenos técnicos de bajo costo, que se emplearán en la empresa de alguien más y no en la propia.

Perdió una comunidad que olvidó su sentido académico y se ha convertido en un partido político más, donde se pelean toda una serie de intereses menos la Investigación, Desarrollo e Innovación.

Los que votaron por la continuidad (452 o 52.49%) decidieron un destino turbulento de toda la comunidad, su voto tiene como resultado  un atraso científico de una facultad.

El costo político de permanecer en un puesto determinará el futuro del que lo decida y se convierte en un “Decano Nombrado” y no Electo para desempeñar un cargo trascendental para el desarrollo tecnológico y científico del país. Este tipo de liderazgo es dañino para el colectivo porque arrastra a toda una comunidad al desgaste y atraso. Se ha convertido en parte del problema y no de la solución #fail.

Las siguientes generaciones son las encargadas de revalorizar el que hacer académico, los que decidan regresar serán los que heredan un problema que se convierte en una herencia no deseada. Esa generación de académicos que se forman en el extranjero tiene como misión convertir a la Facultad de Ingeniería en foco de desarrollo de conocimiento y no en foco de controversias.

Sea pues el tiempo el que determine que el conocimiento siempre prevalece a la “Sin Razón” y sean esos 38 votos (4.41%) muestra de un proceso que no podrá detenerse.

Javier Gramajo López

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