Modelos apropiados de gestión del conocimiento pueden ser desarrollados por el Tercer Sector y contagiar su paradigma a las organizaciones públicas y privadas [1].

Primero que entendemos por Tercer Sector: Se llama tercer sector a todas aquellas organizaciones asociativas que aportan a la sociedad su carácter de servicio Sin Fines de Lucro, es decir todas aquellas Organizaciones de la Sociedad Civil entre las que podemos mencionar: asociaciones civiles, fundaciones, patronatos, cooperativas, asociaciones de vecinos, sociedades de fomento, cámaras de comercio o empresariales, colegios profesionales, entre otras.

Aunque no debe mal interpretarse el término sin ánimo de lucro, ya que toda organización necesita de fondos financieros para su funcionamiento y este término se refiere a la utilización de los mismos como establece la ley (no hay dividendos dentro de los asociados). En la denominación de Naciones Unidas se las conoce como ONGs es decir Organizaciones no Gubernamentales (Por sus siglas en inglés NGO).

Una descripción apropiada puede ser [2]:

  • Trabajan en entornos normalmente muy competitivos (sobreviven al participar en convocatorias de subvenciones) y gestionando permanentemente la escasez de recursos (apenas disponen de recursos propios ni de capacidad para generarlos).
  • Atienden nuevas demandas sociales no representadas o insuficientemente cubiertas por el sector público ni por el sector empresarial.
  • Su objeto social es aportar un beneficio colectivo y no puramente privado-individual.

Por Primer Sector entendemos aquel que está compuesto por las organizaciones estatales (Sector Público) y el Segundo Sector por el colectivo empresarial (Sector Privado).

Por paradigma entedemos aquello que es una representación o modelo del mundo (del griego Paradeigma), el filósofo Thomas Kuhn hace un análisis en “La estructura de las Revoluciones Científicas” (1962) [2] y amplia el término con la propuesta de “cambio de paradigma” donde se ocupa del cambio científico, siendo este un problema de carácter revolucionario: “la ciencia no progresa por simple acumulación de conocimientos; las revoluciones científicas son momentos de desarrollo no acumulativo en los que un viejo paradigma es sustituido por otro distinto e incompatible con él”.

La pregunta en este momento es: ¿Puede el Tercer Sector convertirse en elemento generador de un cambio paradigmático y participar del que hacer científico de una nación?, la respuesta a este cuestionamiento puede responderse, analizando a las organizaciones del Tercer Sector, estas organizaciones generalmente se han encargado de atender aquellas necesidades sociales como: Educación, Salud, Medio Ambiente, Cultura, Emigración etc. Pero el componente de Investigación y Desarrollo e Innovación (I+D+i) no ha sido plenamente abordado por la mismas, quizá porque la I+D+i es un elemento que requiere de la implementación de procesos con profundos conocimientos en la dinámica de la I+D+i, vinculación con los entes desarrolladores de I+D+i y producción de espacios, contenidos, productos, patentes, etc. un elemento que no puede dejar de mencionarse el lo relacionado con la Propiedad Intelectual, su contexto dentro de cada país y los acuerdos internacionales.

Finalmente podemos decir que las organizaciones del tercer sector pueden beneficiarse de los procesos innovativos, al acercarse a aquellas instituciones relacionadas con Ciencia y Tecnología o bien como se propone en este artículo utilizar una organización del tercer sector para generar Investigación, está es una oportunidad de colaboración, creando estrategias asociativas que permitan compartir conocimiento, uno de esos espacios de encuentro es fundaTICs.

“Participar en los espacios y redes de innovación es una manera de intervenir socialmente en la definición de las opciones de desarrollo de nuestra sociedad y que las prioridades científico-tecnológicas atiendan cada vez más a los nuevos valores sociales.” [3]

“La estructura de las revoluciones científicas”, Thomas Kuhn 1962:

“La transición de un paradigma en crisis a otro nuevo del que pueda surgir una nueva tradición de ciencia normal, está lejos de ser un proceso de acumulación, al que se llegue por medio de una articulación o una ampliación del antiguo paradigma. Es más bien una reconstrucción del campo, a partir de nuevos fundamentos, reconstrucción que cambia alguna de las generalizaciones teóricas más elementales del campo, así como también muchos de los métodos y aplicaciones del paradigma.
Cuando la transición es completa, la profesión habrá modificado su visión del campo, sus métodos y sus metas.”[2]

“Casi siempre, los hombres que realizan esos inventos fundamentales de un nuevo paradigma han sido muy jóvenes o muy noveles en el campo cuyo paradigma cambian. Se trata de hombres que, al no estar comprometidos con las reglas tradicionales de la ciencia normal debido a que tienen poca práctica anterior, tienen muchas probabilidades de ver que esas reglas no definen ya un juego que pueda continuar adelante y de concebir otro conjunto que pueda reemplazarlas.
La transición consiguiente a un nuevo paradigma es la revolución científica.”[2]

“No hay ninguna norma más elevada que la aceptación de la comunidad pertinente. Para descubrir cómo se llevan a cabo las revoluciones científicas, tendremos, por consiguiente, que examinar no sólo el efecto de la naturaleza y la lógica, sino también las técnicas de argumentación persuasiva, efectivas dentro de los grupos muy especiales que constituyen la comunidad de científicos. Para descubrir por qué la cuestión de la elección de paradigma no puede resolverse nunca de manera inequívoca sólo mediante la lógica y la experimentación, debemos examinar brevemente la naturaleza de las diferencias que separan a los partidarios de un paradigma tradicional de sus sucesores revolucionarios.”[2]

“La tradición científica normal que surge de una revolución científica es no sólo incompatible sino también a menudo incomparable con la que existía con anterioridad.” [2]

[1] ORGANIZACIONES SOLIDARIAS, Gestión e innovación en el Tercer Sector, Federico Tobar, Carlos Fernández Pardo. Buenos Aires 2001.
[2] Thomas Kuhn, La estructura de las Revoluciones Científicas, 1962.
[3] Manu Fernández, Tercer Sector e Innovación, Marzo 2007.

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